Del llibre Preixana un poble de l’Urgell, de l’autor Antoni Bach i Riu, referit a la web del poble:
Des de temps immemorial s’ha treballat a les pedreres de Preixana. [...] Modernament, com que els picapedrers que quedaven no tenien intenció de mecanitzar-se, continuaren mentre pogueren amb el sistema antic de tallar la pedra i de pulir-la. A base de tascons i uns copets amb la maça s’obrien pedres de més de tres metres de llarg. En la pedrera d’Ignasi Capdevila s’arribà a tallar del dau blocs de vint tones.
Aquests derrers anys de reconstrucció de la postguerra, es feren columnes, llindes artístiques, relleus escultòrics, que presideixen algunes fàbriques de Sabadell i altres llocs.
Quan es preparava l’Exposició Internacional de Barcelona de 1929, molta pedra procedia de les pedreres de Preixana i Verdú, que es carregava a l’estació de Tàrrega.
La darrera gran obra fou el campanar de l’església parroquial, inagurat el 1958.
Era i continuo sent, cada dia, de mica en mica, rascant pedra a la cantera, somiant en construir catedrals…
Según un reciente estudio resumido en la prensa:
Primer punto: “España ha pasado de ser un país de emigrantes a un centro receptor de inmigración. En 1998, el porcentaje de población nacida en el extranjero era del 3%, cifra que se ha cuadriplicado en tan sólo nueve años.”
En los colegios públicos, la tasa de alumnos extranjeros supera el 10%, ellos ya estarán integrados pero el caso de sus padres, inmigrantes de primera generación es diferente. Debemos concienciarnos de nuestra responsabilidad de la integración de esta población que falta le hace a la demografía y economía española. Por nuestra parte, desde Linkua hemos empezado lanzando el proyecto Parlacatala.org para ayudar a través del aprendizaje de la lengua, a la mejor integración de la población inmigrante gracias a la labor de voluntarios que, por su lado, también aprenden sobre otras maneras de pensar y culturas. La integración es bidireccional: también nosotros (los que ya estabamos aquí) debemos hacer el esfuerzo para acceptar el cambio de nuestra sociedad.
Segundo punto: “Marruecos es el principal país de origen de la inmigración (11,8%), seguido de Rumanía (9,8%) y Ecuador (8,2%) y Reino Unido (6,2%).”
Cada uno por sus razones (de mi cosecha): Para Marruecos, España es la puerta a Europa; Ecuador, atraída por una lengua común; pero lo curioso es lo del Reino Unido. Muchas veces pensamos en inmigrantes olvidando a los trabajadores o los jubilados (supongo que los que engrosan las estadísticas para el caso británico) que vienen a España en busca de sol, tranquilidad y alcohol barato. Quizás son los que en los 70’s compraron casita en la costa o añoran esos años, en los cuales venir a España de vacaciones era más barato que quedarse en el Reino Unido.
“[...], en Madrid se acaba de presentar un estudio según el cual la cotización en Bolsa es más elevada en aquellas compañías con ejecutivos que practican este deporte.”
¿Qué quiere decir esto? que no se trata quizás de meterle horas en el trabajo, sino que esas horas rindan.
Pero no creo, es más bien: “el hacer hacer” que consiguen los ejecutivos, rodearse de un buen equipo, …
Pero tampoco creo. Y es que la frase es equívoca. No es que si juego al golf mi empresa irá bien, sino al revés, porque mi cotización es alta me voy a jugar al golf. Como en el cuento de la cigarra y la hormiga: cuando llegue el invierno bursátil, tendré que dejar los palos de golf, o tendré que lidiar con los palos de los accionistas.
Sobre el artículo “Trabajadores: víctimas y verdugos“de BORJA VILASECA
Será “el miedo a la libertad” del cual escribía Erich Fromm, pero bien es cierto lo que comentas. (Por cierto, el artículo en cuestión está en elpais.com). Citando el artículo: “hay mucho miedo a conocerse, a explorar quiénes somos y quiénes podemos llegar a ser”.
He trabajado 10 años en multinacional y lo he vivido: el victimismo, el derrotismo, la crítica sistemática en las conversaciones de café o comida… Acaban hundiendo al más optimista. Cabe decir que he trabajado en un sector duro y que ahora va de capacaida como es el de la Automoción pero supongo que este ambiente deprimente puede ser extensible a muchas multinacionales . Es un escudo que evita reconocer nuestro ‘fracaso’ vital, viendo como un mal necesario el trabajar en semejantes ambientes: será por la comodidad de cobrar a final de mes, seguridad, prestigio de trabajar en una gran firma….
Finalmente me he lanzado y me he afrontado a mí mismo: dejé un buen curro y esoty creando mi propia empresa. Me irá bien o mal, pero en cualquier caso, no podré echarle la culpa a otro.
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